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Flora intestinal, eje cerebral y parto vaginal

PICT0097“Para el óptimo desarrollo y maduración cerebral son necesarios el parto vaginal y la lactancia materna”.

Nuestra cultura nos permite ver y descifrar el mundo con un tipo de cosmovisión. El cambio de cultura requiere de mucho tiempo y fenómenos críticos que la modifiquen, como por ejemplo lo fue en su momento, el descubrimiento del fuego, la rueda, que la tierra no era el centro del universo y muchos más.

El conocimiento actual en la fisiología del parto y nacimiento junto con la oxitocina, elemento central de nuestra sexualidad y relación humana, cimentan una nueva cultura, una nueva forma de mirar y relacionarse, una era femenina.

Esta nueva cosmovisión femenina basada en el afecto, la ternura y la compasión son la esperanza de una vida mejor y un mejor planeta.

El parto y nacimiento fisiológico como momentos clave de la sociedad, están todavía en el tribunal de la inquisición.

Presentamos un área de investigación que contribuye a poner en duda conceptos establecidos, se refiere a la relación entre las bacterias y nosotros; a la microbiota intestinal, considerada por algunos investigadores como el segundo genoma. Si nos dicen que tenemos bacterias en nuestro cuerpo, nos sentiremos amenazados y pediremos limpiar nuestro cuerpo con medicamentos, con antibióticos, pero estas bacterias forman parte de nosotros, presentando nuevas fronteras de lo que somos.

¿Qué es la Microbiota?

La microbiota es una comunidad compleja, un eco sistema con aproximadamente 100 trillones de bacterias de múltiples especies, el 80 % en el tracto intestinal, vale decir 10 veces más que nuestras células.  Su genoma se estima que es 150 veces mayor que el de un ser humano y la biomasa de bacterias intestinales de una persona es de aproximadamente 1,5 a 2 kg.

¿Qué sabíamos?

El conocimiento existente se refería a que, la microbiota intestinal participa en forma decisiva en la defensa de nuestro organismo frente a los patógenos. Colabora en la digestión de los alimentos, metaboliza algunas sustancias que el cuerpo humano es incapaz de hacer, produce y/o consume sustancias que pueden tener efectos o ser necesarias para el organismo. Además, estabiliza estructuralmente la barrera intestinal, y tiene un papel muy importante en la maduración y modulación del sistema inmunológico. 

¿Qué es lo nuevo?

Estudios recientes indican que existe una relación bidireccional entre la microbiota intestinal y el cerebro. Cambios en la microbiota producen modificaciones en la fisiología, la conducta y la función cognitiva cerebral.  Las alteraciones de la microbiota pueden potencialmente influir en la aparición y severidad de enfermedades del sistema nervioso, alteraciones psiquiátricas y enfermedades neurodegenerativas.

Para un adecuado desarrollo y maduración cerebral en el recién nacido se requiere de la microbiota intestinal. La microbiota apropiada se transfiere de la madre al recién nacido través del parto vaginal y la lactancia materna. Informes recientes indican además, que el uso de antibióticos e inmunizaciones pueden alterar la microbiota.

Alteraciones en el establecimiento de la microbiota intestinal después del nacimiento y quizás en el periodo prenatal, pueden implicar alteraciones de la salud infantil y posteriormente la presencia de enfermedades como hemos mencionado. 

Todavía se desconocen con detalle todas las funciones de la microbiota intestinal en la salud y en la enfermedad, y de cómo modularlas; por ello la investigación en este campo del conocimiento está creciendo de manera exponencial. La industria farmacéutica ha desarrollado productos llamados probióticos para favorecer la microbiota, pero los resultados todavía no son concluyentes.

¿Cómo afecta la flora intestinal el cerebro?

¿Cómo puede un micro organismo tan pequeño afectar nuestro cerebro?

Existe información de diferentes microbios que alteran la función mental y la conducta para continuar su ciclo reproductivo. 

Estos mecanismos se refieren a la producción de precursores metabólicos de hormonas, neurotransmisores y directamente metabolitos que se producen en el intestino, pasan a la sangre y actúan a nivel cerebral.

La microbiota tiene la capacidad de alterar el sistema inmune, que influencia o interactúa con el sistema nervioso.

El otro componente de esta relación se refiere a la conexión existente entre el sistema nervioso intestinal que es densamente inervado y el sistema nervioso central. 

Conclusiones:

El “gold standard” para un adecuado establecimiento de la microbiota intestinal y por lo tanto del desarrollo y maduración cerebral requieren del parto vaginal y la lactancia materna

Los desafíos futuros están en:

  1. Recuperar el parto vaginal y la lactancia materna.
  2. Promover la lactancia inmediata, especialmente en los partos por cesáreas.
  3. Disminuir el uso de antibióticos en la gestante, incluyendo el periodo alrededor del parto y nacimiento. 

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